martes, 14 de julio de 2009

Bengoetxea, de Mountain Home


En el condado de Owyhee, Idaho, cerca de Buster Butte, a 5.010 pies de altura se encuentra el Bengoechea Place. Se trata, quizá, de uno de los pocos topónimos vascos, junto a dos corrientes de agua llamadas Basque Springs (una, en Boise y otra, en Owyhee) que se localizan en este estado. Se encuentra en una altura, al sur del río Snake, en una zona montañosa, cerca de Bruneau y de Mountain Home. Por aquí pastaron, en el tránsito entre los siglos XIX y XX, los rebaños de los hermanos Bengoechea, unos pastores vascos que había emigrado desde la pequeña aldea de Bedarona, en Bizkaia en los últimos días del siglo XIX.

En 1850, la anteiglesia de Bedarona (con voto y asiento en las Juntas de Gernika), hoy término municipal de Ea, tenía 49 vecinos y 250 almas que habitaban en 54 casas. Algunas son casas solares o infanzonas. Pascual Madoz, destaca como las más notables: Burnika, Iragorria, Koskorrotza, Mendiola, Altamira, Abendaño, Jáuregui, Bergara, Zarakondegi, Elorriaga, Etxebarri y Algarreta-Torrea. De aquí salieron, entre 1888 y 1917, casi ochenta jóvenes para probar fortuna en el Oeste de los Estados Unidos de América, en su mayoría, aunque algunos se dirigieron a América del Sur, a Argentina sobre todo.

Una de esas casas solares de Bedarona es Zarakondegi, que se encuentra en el barrio del mismo nombre (aunque, anteriormente, pertenecía al de Olabe). Allí residían Juan Antonio Bengoechea Zaracondegui (nacido en el mismo lugar en 1800. Era hijo de Domingo de Bengoechea, natural de Munitibar, y de Magdalena de Zaracondegui, de Bedarona) y su esposa, María Antonia Anduiza Arrupe (nacida en Elantxobe), y sus cuatro hijos(Juan, José, Gabriel y Melitón) y dos hijas(Andresa y María Antonia). La organización social de la familia tradicional vasca (el hermano mayor se quedaba en la casa), la crisis económica que sigue a la segunda guerra carlista, una prole numerosa y las guerras coloniales forzaron a la emigración de los hijos varones de la casa. Comenzaba para algunos la aventura americana. Mientras que el hermano mayor, Antonio Bengoechea Anduiza, se quedaba en la casa para hacerse cargo de la misma, los demás hermanos varones intentaron la aventura americana.

Antonio Bengoechea Anduiza fue un hombre singular. Un buen día decidió que él era ateo. Así que, mientras sus vecinos iban a Misa los domingos, él trabajaba de forma ostentosa. Y no sólo eso. Puso a sus hijos los nombres de Mundo y Universo. Quizá para compensar, su hermano José bautizó a los suyos como Adán y Eva.

El primer miembro de la familia en llegar a Estados Unidos fue José Bengoechea Anduiza (n. diciembre de 1860), conocido como Bixar o Zarakondegi. Tras probar suerte en Argentina, donde había llegado con apenas quince años, se fue a Estados Unidos, donde los hermanos Altube estaban reclutando pastores vascos. Desembarcó en el puerto de San Francisco en 1889. Trabajó como pastor en California y Nevada (entre otros lugares, en el famoso Spanish Ranch, de Palo Alto, propiedad de los Altube) y, desde allí, llegó a Idaho, al condado de Owyhee, en 1892, donde llevó a pastar sus ovejas. Según la tradición familiar, cuando José Bengoechea llegó a Idaho, este aún no era un estado de la unión, sino un territorio. José seguía el rastro de sus paisanos Antonio Azcuenaga y José Navarro. Este último era natural de Acorda, una aldea distante a pocos kilómetros de Bedarona. Seguramente, Navarro y Bengoechea coincidieron trabajando para los hermanos Altube.

La cuenca del Snake River (que incluye el Condado de Owyhee) era el lugar ideal para la producción ganadera. Los vascos se dieron cuenta de esto y, para el cambio de siglo, las comunidades vascas ocupaban toda la cuenca. Mucha de estas eran altamente dependientes de la industria borreguera local y de la comunidad de negociantes que la apoyaba (Alzola, 1992:11).

El negocio borreguero estaba basado en un sistema asociación. Como recuerda Douglass, “el joven pastor cobrara su sueldo en ovejas, criando sus animales con los de su amo, hasta que (generalmente tres o cuatro años) tenían suficientes animales para formar un rebaño independiente. Entonces se separaba para buscar un nuevo pasto para las ovejas”(Douglass, 1986: 176). En 1891, llamó a su hermano Gabriel (n. octubre de 1865). Luego, al hermano menor, Melitón (n. febrero de 1868, que se había estado enrolado como marinero en una goleta), y a otros parientes y vecinos. En el censo de Estados Unidos de 1900, los hermanos Bengoechea figuran como “stock raisers” (ganaderos) del condado de Owyhee, en el sur de Idaho. Los Bengoechea residían en un “campamento”, a las afueras de Bruneau, junto a otros pastores vascos que trabajaban para ellos (S.Silen, 1917: 50). Seguramente, se encontraría en Bengoechea Place.

Llegados a este punto, hay algunos datos interesantes. Sorprende, por ejemplo, el número de pastores nacidos en Bedarona residentes en el condado de Owyhee (ocho, en 1900, once en 1916) a los que hay que sumar los procedentes de los pueblos vecinos (Ibarrangelua, Ereño, Ispaster, Ea o Natxitua). Muchos de estas personas son parientes cercanos (primos, cuñados, sobrinos) o vecinos de los hermanos Bengoechea. Por otro lado, los Bengoechea, mientras cuidaban sus propios rebaños, tenían varios socios de forma simultánea a quienes, además, les prestaban el dinero para comprar el equipo y daban cobijo en invierno.

Llama la atención la fidelidad de los pastores de Bedarona al condado de Owyhee. Tanto de los que trabajaban para los hermanos Bengoechea como para quienes se habían independizado, caso del cuñado de estos Fausto Correa (del caserío Etxetxu, de Bedarona). Algunos se desplazaron luego al norte de Nevada, pero vivían relativamente cerca unos de otros, dando al grupo una cierta seguridad.

Pero, los tres hermanos permanecían solteros. Tras el final de la guerra de Cuba, Melitón, el más joven de los tres (en aquel momento, tenía treinta y dos años), se fue a Bedarona en busca de esposa. Allí acordó matrimonio con Flora Alzola Barainca, de dieciocho años, del caserío Etxebarri, otra de las casas solares de la aldea, y que trabajaba como criada en una casa burguesa de Bilbao. Era hija de Pantaleón Alzola Zaracondegui, de la casa Etxebarri (n. 1854), y de Benita Barainca Arcocha (n.1854), ambos de Bedarona.

El 14 de mayo de 1900, se firmaba el contrato matrimonial ante el notario de Gernika Pedro Pascual de Areitio y Asua, sometidas las capitulaciones al Fuero de Bizkaia. Al convenio, Melitón aporta 20.000 pesetas-oro en ovejas “que posee en Estados Unidos”. Los padres de Flora aportan una dote de 2750 pesetas y otras 550 pesetas más para el arreo (Contrato de matrimonio, 1900).

El 26 de mayo, días después de su boda católica en la iglesia de Bedarona, Melitón y Flora Bengoechea, acompañados por un sobrino, Mariano Bengoechea, de once años, embarcaban en Le Havre a bordo de “La Bretagne” , llegando al puerto de Nueva York, el 3 de junio de 1900, entre los dos traían 230 dólares y declaraban tener domicilio propio en Boise (Idaho) (Bilbao-Eguiluz, 1-1981: 26).

Se instalaron en Bruneau, condado de Owyhee, donde Flora se encargaba de las labores de la casa, poco más que una modesta choza, además de cocinar para los hermanos Bengoechea y los pastores que trabajaban para ellos en el “campamento”. Conocemos el nombre de, al menos, dos de ellos: Mateo Arregi, que pasados los años se convirtió en un próspero hotelero en Boise (Bilbao-Eguiluz, 2-1981:16/S.Silen, 1917: 50) y Dionisio Bilbao. Este último había llegado con ellos a bordo de “La Bretagne”. Durante el invierno, Flora atendía a los demás pastores vascos de Bruneau. Aún no se habían generalizado los “hoteles vascos”. Además, daba de comer a los indios hambrientos que se acercaban a la casa, pidiendo “maca-maca” (según la tradición familiar de los Bengoechea). El invierno fue especialmente duro para la joven ya que, además, estaba embarazada. El 21 de marzo de 1901, nacía en Bruneau la primera de sus hijas, Flora, convirtiéndose en quizá la primera mujer vasca nacida en el estado de Idaho. La noticia apareció recogida en un diario local (Idaho Daily Stateman, 24-III-1901).

Según el Censo de 1900, residían en Idaho 61 vascos (J.Echeverria, 1999: 167). De estos, solo tres eran mujeres, y las tres residían en el Condado de Owyhee. Además de Flora Alzola, Marie Azcuenaga y la sobrina de esta, María Urberuaga (Bilbao-Eguiluz, 2, 1981: 16).

Bruneau no era el mejor lugar para criar a un bebé, así que el matrimonio decidió acercarse a Mountain Home (condado del Elmore). Los Bengoechea compraron un pequeño rancho en Riddle. El matrimonio tuvo dos hijos más: Luis (Boise, 1903) y Balbina (Boise, 1906). Los tres hijos fueron bautizados en la catedral de Boise, dado que era el único templo católico que había en los alrededores.

La vida de Melitón se reparte entre el monte y el rancho. En aquellos días, comienzan a producirse ataques a los vascos por parte de rancheros locales. En un artículo publicado en el Caldwell Tribune, se decía: “Los ovejeros del condado de Owyhee están gravemente acosados por los vizcaínos, vascos como normalmente se les denomina y el mal puede ser cada vez mayor. Estos vascos llegan en gran número y estás expulsando de los pastos a otros ovejeros”(Douglass-Bilbao, 1986: 337). La vida social no era fácil para los vascos: ”black bascos”, como les llamaban algunos.

La tensión entre los vascos de Owyhee con otros ovejeros y vaqueros iba en aumento., así que los Bengoechea decidieron llamar a un paisano con fama de ser el más fuerte del País Vasco para que se enfrentase a los vaqueros. Y así llegó “Juan Andixe” (Big John) que se convirtió en el capataz de José. Aún se cuentan muchas historias del gigante vasco. En cierta ocasión, en Bruneau, apostó con unos cowboys que sería capaz de humillar a un bronco (un caballo salvaje). Mientras que los vaqueros se reían de nuestro hombre, los vascos apostaron a favor de su paisano(“Holding hobbles in his hand, Big John hopped on the horse and beat the wild mustang intro submission”) (Urquidi, 1980: 4).

En 1906, Melitón decide trasladarse con su mujer y sus hijos a Euzkadi. Junto a otro pastor, Juan Iturraspe Uberuaga, se construyó una casa y compró una tierras en el barrio de Arropain, de Ispaster, a menos de un kilómetro del centro de Lekeitio.

Una de las primeras cosas que hizo al llegar fue saldar la deuda de mil pesetas que otro pastor, Antonio Azpiri Plaza, de Amoroto, había contraído con cuatro vecinos para pagarse el viaje a Estados Unidos. Azpiri, como garantía, había dejado unas tierras en su pueblo natal (Cláusulas del Préstamo, 1904). Los pastores emigrantes pedían préstamos no sólo pagarse el viaje, sino para poderse librar del servicio militar (el sistema conocido como “redención en metálico”) y, así, poder emigrar.

Una vez instalada su familia en Arropain, Melitón regresó a Idaho junto a sus hermanos. En junio de 1908, su hermano Gabriel había comprado una propiedad de 160 acres en Owyhee para controlar el acceso a las fuentes de agua. Meliton y Gabriel se quedaron en el monte ya que José se había ido a Mountain Home donde había comprado un rancho. Mientras estuvo en el viejo país, había dejado como administrador de sus bienes y negocios a otro pariente de Bedarona, José Corta Zaracondegui, comenzando nuevos negocios. Gracias a un préstamo de 2.076 dólares hecho por su hermano José se hizo ganadero, comprando toros y caballos que puso al cuidado de otro vasco de Bedarona, Domingo Mendiola. Eso sí, sin dejar el negocio de las ovejas (en sociedad con su hermano Gabriel).

Inopinadamente, Melitón Bengoechea enfermó de fiebres tifoideas, falleciendo el 11 de enero de 1911, siendo enterrado en Mountain Home. La viuda mantuvo durante años los negocios de su marido. Primero, administrados por José Corta, que se convirtió en su socio, y, luego, por su cuñado José Bengoechea. Gracias al libro de cuentas de Flora, conocemos del pago de impuestos (del condado de Elmore, de Silver City, de Elko,..), del “hospedaje de los caballos” en Snake River, del acarreo de maíz, del “trasquileo” en Hot Springs,...

En 1912, Flora Bengoechea (Alzola) vendía a José Corta, su rancho, los muebles y todo lo que había dentro. Había pensado en construirse una casa en el centro de Lekeitio quizá pensando que, el día de mañana, podrían vivir ella y sus hijos de forma independiente.

En 1913, sabemos que trabajan para Flora (Alzola) Bengoechea Juan Corta, Francisco Cortabitarte, Juan Ibaibarriaga, Antonio Arano, Aberasturi, Francisco Uscola. En 1916, se pagaron sueldos por un total de 2.814,73 dólares a Francisco Cortabitarte, Juan Jayo, Antonio Arano, Agustín Silloniz, Gregorio Gorostegui, Seberiano Egaña, Simón Gabiola, y Eustaquio Maistegui.

Cuando, en 1914, Flora quiere vender la casa de Arropain para financiar la construcción de la nueva casa en Lekeitio, se hizo necesario conseguir el acta de defunción de su marido. Para ello, su cuñado José Bengoechea inicia el procedimiento ante el cónsul español en San Francisco, conde del Valle de Salazar. Además de la documentación expedida por el enterrador de Mountain Home (J.M. Cowen), se adjuntaba una declaración en la que actúan como testigos el sacerdote Bernardo Arregi (que fue el primer capellán de los vascos del Oeste) y Mateo Arregui, el dueño del Modern Hotel, de Boise, viejo amigo de la familia.

Pasaron los años. Los negocios de América le iban bien a Flora. Envió a sus hijas Flora y Balbina a Durango para ser educadas en un colegio de monjas, mientras que su único hijo, Luis, poco aficionada a los libros, prefería cazar por los montes cercanos y pasear en bicicleta, un vehículo del que muy pocos podían disfrutar. En aquellos días, España mantenía una guerra en Marruecos y, para Luis Bengoechea, se acercaba el momento de ser llamado a filas. Su madre se entrevistó con el alcalde de Lekeitio para saber qué ocurriría si su hijo era reclutado. Generalmente, los hijos de viuda no ingresaban en el ejército. Pero, Flora era considerada como una “amerikana” rica, sus hijas recibían educación en un internado y era notorio que Luis no hacía nada para ayudar a la economía familiar, así que debería incorporarse a filas. La madre tomó la decisión de muchos “amerikanos” que habían vuelto al viejo país: enviar a su hijo (a quien ya no volvería a ver) a Estados Unidos.

El 27 de marzo de 1920, Luis Bengoechea Alzola, de 17 años, salía de Le Havre a bordo del “Lafayette”. En el Registro de Inmigración, venía consignado a casa de su tío José en Mountain Home. Pero, en aquella ocasión, fue deportado, porque se gastó en Francia el dinero de la fianza que debía depositar a su llegada . El 2 de abril de 1921 volvía a embarcar en “La Bourdonais”, y, tras doce días, llegaba a Nueva York. Esta vez venía acompañado de su primo mayor Gabriel Correa Bengoechea, del caserío Etxetxu de Bedarona, y, además, su madre había consignado la fianza a Valentín Aguirre, el famoso hotelero vasco de Nueva York. El tío José falleció al poco de su llegada, y Luis se fue a vivir al rancho de unos parientes.

El 11 de marzo de 1929, Luis se casó en Mountain Home con Ana Yturri Alzola, una vasca nacida en el condado de Elmore en 1906, prima segunda suya (su padre, Víctor, era originario de Rigoitia y su madre, Cristina, de Ispaster, y era la segunda de cinco hermanos). Víctor Yturri era ovejero, propietario de una tienda-restaurante, de un ostatu y, más tarde, del Mountain Home Hotel (fundado por José Bengoechea). Según el censo de 1930, el matrimonio Bengoechea-Yturri residía en un rancho de Mountain Home. En el apartado de la profesión de Luis, aparece como “laborer”. El matrimonio tuvo una hija, Luana que, en 2005, vivía en San José de California.


Para entonces, había llegado a Estados Unidos una de las hermanas, Andresa que, tras una breve estancia en la casa de Melitón en Lequeitio, regresó a Idaho en 1907. Con ella viajaba su sobrina Laura, seguramente, hija de Gabriel.


De los tres hermanos Bengoechea de Mountain Home fue José , conocido como Bixar, quien alcanzó el status más alto. Además de las ovejas (su rebaño llegó a tener 100.000 ovejas), al igual que su hermano Melitón, compró ganado y caballos, y, en 1910, construyó el Mountain Home Hotel (hoy, conocido como Bengoechea Building) y, poco después, llegaba a vicepresidente del Commercial & Savings Bank of Mountain Home. En el Farm Directory of Owyhee County (1918-1919), figura como propietario de dos parcelas: una de 160 acres y otra de 2.4 acres.

Sol Silen describe así el hotel en su célebre libro: “...rodeado de parque y de praderas que lo hacen ser uno de los puntos más bellos, no solo de Idaho, sino del Oeste. Aunque la población de Mountain Home es relativamente corta, el hotel construido por Bengoechea allí, está considerado como una de las residencias más hermosas de Idaho, y mayor que cualquier hotel en las mismas poblaciones del mismo tamaño en los Estados Unidos. (...) En ese hotel Joe Bengoechea ha hecho derroche de esplendidez, y los muebles son de caoba maciza, las alfombras y los adornos son de lo mejor que se pueden comprar, y el servicio está construido de acuerdo con las más modernas ideas sobre sanitación” (Silen: 261).

La construcción del hotel dio empleo a muchos vascos, haciendo posible que algunos trajeses a sus familias de Euzkadi. Manuel Uriona fue uno de estos vascos. Otro fue Ignacio Berriochoa. Este había llega al país en 1901. Trabajó como pastor durante unos años, hasta que, cuando José Bengoechea, comenzó la construcción de su hotel, se convirtió en cantero, así que, con el dinero ganado, pudo traer a su familia (Urquidi: 16-17).

Sobre José Bengoechea, abundan las leyendas: millonario, pero analfabeto, para 1900, era propietario de un automóvil cuando, en Estados Unidos, solo había censados unos 14.000 coches. No sabía conducir así que tuvo que contratar aun chófer. Cuando la gente le preguntaba qué coche era el mejor, siempre respondía lo mismo: “Uno nuevo” (Urquidi, 1980: 16).

Se casó en 1915 con Margarita Nachiondo Achabal, una vasca de Ispaster que había llegado al país en 1912 y residía de Ogden (Utah), donde desde años atrás vivía su hermano mayor. Margarita era 34 años más joven y, en 1916, nació el primero de sus tres hijos, Eva (que aún vive). Luego vendrían Adam (1917-1984) y Joseph (1920-1964). Vivían en una hermosa mansión cerca del hotel.

Al finalizar la Gran Guerra (I Guerra Mundial), muchos borregueros vascos, deslumbrados por los altos precios que habían alcanzado la carne (el Ejército se había convertido en el primer consumidor) compraron enormes cantidades de ovejas para alimentar a las tropas expedicionarias. Tras el armisticio, siguieron comprando, convencidos que una Europa hambrienta adquiriría su ganado y ellos iban a hacer el negocio de su vida. No fue así. A esto, hubo que añadir la caída de los precios de la lana. Muchos se arruinaron. Su ruina arrastró a 27 bancos de Idaho que fueron a la bancarrota, entre ellos el Comercial Bank, y José Bengoechea siguió su suerte, falleciendo poco después (el 11 de noviembre de 1921) de un ataque al corazón, a los 60 años. Según las crónicas de la época, José no soportó la ruina (Reno Evening Gazette, 16-XI-1921). El hotel quedó en manos de la Western Loan & Investment Company y sus rebaños se repartieron entre la Bill Smith Sheep Company y la Wood Creek Sheep Company. La bancarrota también alcanzó a los negocios de su cuñada, Flora Alzola. Gabriel Bengoechea desapareció.

La Western Loan vendió el hotel a Victor Yturri, de Rigoitia, cuya esposa estaba emparentada con los Bengoechea. Una de sus hijas, Anna, se casó con Luis Bengoechea Alzola. Pero Víctor padecía de asma, así que, en 1932, se trasladó a Las Vegas donde el clima era más seco (Zubiri, 1998: 350). Tres años más tarde, en 1936, al divorciarse Luis y Anna, esta última con su hija se trasladaron asimismo a Las Vegas.

En 1937, compró el hotel un vasco, Agapito Bideganeta que también había sido socio de José Bengoechea y que, hasta entonces, regentaba la Basque Boarding House. Hoy, el viejo Hotel Bengoechea es un edificio histórico protegido.

La viuda de José Bengoechea y sus tres hijos dejaron Mountain Home para trasladarse a Odgen (Utah) donde vivían los Nachiondo.

Al contrario de lo que ocurriera en otros conflictos, tras el ataque japonés a Pearl Harbour (1941), los vasco-americanos se alistaron de forma masiva. También lo hicieron los Begoechea varones. Luis, el hijo de Melitón, sirvió en el aeródromo militar de Boise, pasando luego al de Mountain Home (donde se jubiló como trabajador civil). Por lo que se refiere a los hijos de José, Adam sirvió en Europa y Joseph como oficial de Marina, en el Pacífico Sur.

En 2004, fallecía Ines Park (Yturri Alzola), que llegó a graduarse como abogada, y que fue una de la fundadoras del Club Vasco de Las Vegas, Lagun Onak. En marzo de 2009, falleció Eva Bengoechea Nachiondo.

En la fotografía, Flora Alzola y Melitón Bengoetxea.



Bibliografía


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Richard Urquidi, “History of the Mountain Home Basques”, Master’s thesis, Boise State University, 1980.
Nancy Zubiri, A travel guide to Basque America, Reno (1988): University of Nevada Press.

Testimonios

Carta de Ines Iturri Park (nacida en Mountain Home, de 84 años), Park, Las Vegas Feb, 6, 1995
Testimonio de Balbina Bengoetxea (nacida en Mountain Hime, de 93 años), C. De México, Jun, 18, 1994

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